Vamos en el subte A a Congreso. MS lleva su
cámara de fotos, yo el grabador.
En la Estación Loria sube un chico que
ofrece improvisar un rap con las palabras que nosotros, los pasajeros, le
demos. “Macri”, digo y el chico la toma: “pero dejame decir Mauricio, Macri no
rima con nada”, pide. Y claro: Macri no rima, no encaja, no tiene
musicalidad, no va con la poesía. Vamos entonces con la palabra Mauricio, y
otras palabras que la gente da: verde, blanco, censura.
El chico empieza a rapear… tiene ritmo,
ustedes lo imaginan, va buscando temas, palabras entre compases y silencios,
mientras se mueve por el pasillo del vagón, desde una puerta hacia otra. Sube
gente, baja gente en las estaciones. El chico no para, cuando se acerca
escucho: “Pareces revolucionario, Mauricio, pero tenela clara, para mí hay censura/poque
ahí vienen, porque se acercan los malditos caraduras/ que parecen una armadura/
aunque yo tengo mi propia dulzura, nada que ver con la economía, yo hago la mía,
ni con la blanca, ni con nada de esa pavada, que ustedes que yo ando en la blanca, para nada: yo ando en verde por el mundo verde…” y así el chico con su
paso y sus versos sincopados.
Un payador de hoy, de poesía atravesada
por ritmos importados del Bronx, de un barrio marginal a otra zona marginal, cultura
urbana que une estación Loria, Plaza Miserere y otros suburbios lejanos del
mundo.
Al terminar su rap y después de los
aplausos, el chico nos regaló un solo de platillos de jazz y batería hechos a
puros zumbidos y golpeteos de manos en la boca. ¡Un maestro! Y llegamos.
En Congreso, largas mesas de amasar, ñoquis
verdes, rojos, violetas, gente con delantales de cocina estampados con el ñoqui
oficial del evento, remeras a la venta con el mismo logo, una radio abierta desde
donde Cynthia García transmitía entrevistas, música también y pancartas de
cartulina con consignas políticas. (Hubo artistas en vivo, pero no llegamos a
verlos..)
Me encuentro con una ex compañera del
secundario: “Hoy echaron a mi hermana de Infojus y a su esposo de Cultura”.
Me encuentro con un fotógrafo de Infojus:
“A mí no me echaron todavía, pero hoy echaron a diez compañeros. No sé cómo
vamos a seguir”.
-¿Todos los 29 van a hacer esto? – pregunta
una mujer a uno de los chicos que trabaja con un gran bloques de masa verde (los
ñoquis eran de colores: verdes, fucsias, violetas).
- Supongo que sí- dice el chico.
- ¿Pero vos crees que vaya a durar mucho
este gobierno? –insiste la señora.
- Espero que dure, que dure los cuatro
años, porque sino significa que va a correr mucha sangre. Y no queremos que
corra sangre-, dice el maestro cocinero sin dejar de amasar.
Cuando sube el primer ñoqui, el cheff –gorro y saludo en V –anuncia que se pueden servir los platos. Van platos y vuelven platos rebosantes de ñoquis para ir a una gran mesa, de donde todos nos
servimos.
- No se olviden de ponerles pesto –dice una
de las chicas. Gran consejo: está ¡riquísimo!
Después de la ingesta, hablamos con Lore, una
de las chicas de la organización ñoquera, que blande espumadera mientras espera
la nueva remesa de ñoquis.
¿Cómo surgió esta movida?
Esta actividad surge de diferentes grupos
de arte, diferentes grupos que veníamos activando desde 2001 y previo al
ballotage también, con todas las campañas por el voto de Scioli. Somos
activistas que nos conocemos y nos juntamos con sindicatos: ATE, UTE, CTA y Metrodelegados,
y empezamos a trabajar dentro de lo que es Arte-Activismo con una idea que es
"No a los despidos" y a las políticas de ajuste, no a los despidos en el Estado y
no a esta idea de un Estado como si fuera una empresa privada,
gestionada por los dueños de los holdings empresariales de todo el mundo.
¿Las organizaciones están activas desde el
2001?
Sí, pero con cortes, cada grupo estaba en
la suya. Hace poco nos volvió a juntar el ballotage
hicimos acciones, cada uno por separado, pero siempre sabiendo cada uno qué hacía el otro… se activó la red. y ahora las
medidas de este gobierno nos convocan otra vez.
¿Tienen un nombre, un sitio web?
No. Somos una red de colectivos de arte y
politica, no tenemos nombres. Cada uno tiene identidades diferentes. hay muchas
agrupaciones acá, desde radios comunitarias, hasta colectivos artísticos,
cooperativas de trabajo, gente que trabaja en la ciencia, centros de
estudiantes, grupos de laburo y gente que se acercó por esta premisa concreta.
Instalar el calentador, las ollas, los cien
kilos de masa, las mesas no debe haber sido fácil…
Es una gran movida. Tuvimos que traer todo e instalarnos. Hicimos una vaquita, compramos las cosas y los sindicatos nos apoyaron dándonos sonido, y también consiguiendo otras cosas para hacer las serigrafías de los delantales y todo el despliegue que compartimos hoy.
Es una gran movida. Tuvimos que traer todo e instalarnos. Hicimos una vaquita, compramos las cosas y los sindicatos nos apoyaron dándonos sonido, y también consiguiendo otras cosas para hacer las serigrafías de los delantales y todo el despliegue que compartimos hoy.
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